lunes, 6 de febrero de 2017

6 de febrero: Los del cine y sus cosas


A estas alturas de año, como de costumbre, se celebra esa fiesta anual en la que los chicos (y chicas, sí) del cine se pegan un autohomenaje, se meten un poco con el gobierno, aprovechan si hay una guerra para ponerse rebeldes, recuerdan su matraca del IVA y ya de paso se reparten unos premios que llevan el nombre de Goya pero, como sugería ayer un tuitero, se parecen (el busto que dan) a Beethoven. Y este año ha vuelto a ser, más o menos, así.

Las fotos que acompañan esto nada tienen que ver con lo del sábado. Son las únicas fotos con enjundia que tenía para acompañar. Son ya de hace años. (Me voy a pegar el pisto) Estuve en la presentación de la película "Hable con ella", de Almodovar, y aproveché para tirar unas instantáneas. Parte de aquella cinta se rodó en la plaza de toros de Aranjuez y por ahí venían los tiros de mi presencia.

Hecho este inciso, vuelvo a los goyas. Servidor es poco cinéfilo, o poco del cine actual. Pero, no sé por qué, todos los años me trago el espectáculo. Por aquello de tomarle la temperatura a la petulancia y la soberbia de la gente del cine. Lo pagados de sí mismos que están muchos, especialmente actores y directores. Los guionistas, montadores y demás, la verdad, es que son más normalitos.

Los actores y directores tienden a ponerse especialmente estupendos este día, o este día se les nota más. Convencidos de su superioridad cultual, intelectual y moral, aprovechan para impartir cátedra y regañar al personal.



Me llamó la atención este año los lloros sobre la cantidad de actores que no pueden vivir de su profesión. Al parecer solamente el 8% lo pueden hacer. Y no me extraña, en todas las películas salen los mismos y así no queda trabajo para el resto. Lo decían como queriendo culpar a alguien. Me imagino que en todos los gremios y profesiones habrá parados. No quiero ni echar la cuenta sobre el porcentaje de periodistas que no trabajan, o de maestros, o de biólogos, o de... que no trabajan en lo suyo, digo. Y me llamó más la atención que no se lo preguntasen al director triunfador de la noche con la película del monstruo. Bayona no ha utilizado un sólo actor español en este rodaje. Quizás él les pudiese haber ilustrado un poco al respecto.

Las cuentas del cine, que alguien deslizó aprovechando la ocasión, también tuvieron su protagonismo. Alguien dijo que el cine español había recaudado 109 millones y que había dejado en las arcas del estado 23 en concepto de IVA. O sea, un negocio si no fuese porque recibió en concepto de subvenciones 77, con lo cual todavía faltan 54 por recuperar. Y sigo sin entender porque el cine tiene que tener menos IVA que quienes fabrican ropa, por ejemplo. La ropa sí es un bien imprescindible, entre otras cosas porque no te dejan pasar en pelotas a las salas de cine. 

Y no faltó la alusión despectiva a los gobernantes. Parece como si fuese el gobierno y sus instituciones quienes tuvieran la culpa de que el personal no esté muy interesado en el cine español. Aunque eso no sea del todo cierto. Torrente arrasó en taquilla, aunque después nunca consiguiese un mísero goya, aunque sea el del montaje. Por cierto, los académicos dejaron sin estatuilla a la película de Trueba, quien debe de pensar que estos también le boicotean.

Y ahora, a esperar al año próximo. Supongo que ya no saldrá Rovira, que estará en clase de recuperación de lengua, para distinguir entre sílabas y consonantes. Por aquello que dijo de que la palabra monstruo es la única en castellano que lleva cuatro sílabas seguidas. Y no era un chiste.



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