



Detrás de la niebla puede esconderse cualquier cosa. Un gorila impertinente, una cebra pidiendo paso, un sereno perdido en el túnel del tiempo, una flor fuera de temporada, una fuente de agua sin gas, una mañana difusa, un periódico con noticias confusas, un paseo de ciegos, una seta sin dueño, un perro paisano... lo único que no permanece escondido es el puñetero frío húmedo que hace en mañanitas como esta. Así pues ¡¡¡el pajarito!!! y a salir corriendo
2 comentarios:
Niebla meona con fresco en rostro
Estas tinieblas tan nuestras. Esta niebla de mi pueblo...
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